Esta foto va para todos los currelas que son trotagorros por necesidad, que usan gorros y viseras a diario para protegerse de la suciedad, del sol, la lluvia y el frío.
A través de esa mirada, se puede apreciar lo que vale la gorra desgastada de un currante.
Un agradecimiento muy especial al modelo, y un saludo para los de su cuadrilla de trabajo, que son también unos tíos muy majos.
Esta foto va para todos los currelas que son trotagorros por necesidad, que usan gorros y viseras a diario para protegerse de la suciedad, del sol, la lluvia y el frío.
A través de esa mirada, se puede apreciar lo que vale la gorra desgastada de un currante.
Un agradecimiento muy especial al modelo, y un saludo para los de su cuadrilla de trabajo, que son también unos tíos muy majos.